Opinión sobre AVATAR 3D en Opiniones Un Poco Geeks


Tanto que jodí con esta película el año pasado, al fin la pude ver y en su primer día de estreno, así que les dejo lo que me pareció en opiniones un poco geeks (ahí pongo todas mis opiniones y reviews)

6 thoughts on “Opinión sobre AVATAR 3D en Opiniones Un Poco Geeks”

  1. AVATAR es una película que pretende dar:
    a) un mensaje antiimperialista (desde su inicio el espectador ya odia al arrogante y despiadado coronel invasor y se pone de parte de los más débiles, los alienígenas).
    b) un mensaje pacifista (se muestra con crudeza que las invasiones se hacen siempre por motivos económicos o afán de dominio y nunca por motivos humanitarios ni de liberación).
    c) un mensaje ecologista (la destrucción de los bosques alienígenas es tan terrible que incita a repudiarla desde el vamos).
    Quizá por todo estos mensajes (de hecho, muy atendibles) haya ganado tantos premios y probablemente le harán ganar algún Óscar (o varios).

    Sin embargo, le encontré varios ERRORES GRAVÍSIMOS, en su mayor parte argumentales:
    1) Es poco creíble que un ejército profesional terrestre deje en manos de un coronel (y no de un general) la conquista de un planeta. Equivaldría a que los norteamericanos hubieran atacado Irak o Vietnam o Corea al mando de un sargento. O que los romanos hubieran hecho la conquista de las Galias bajo las órdenes de un centurión o decurión. La historia militar y política de todos los tiempos nos indica que es imposible, que sería absurdo. Ningún gobierno hace esa estupidez. Esto denota muy poca cultura general de parte del director y de los guionistas.
    2) Es poco creíble que un ejército profesional terrestre no tenga estado mayor y que los planes de ataque (o repliegue) queden en manos de un comandante exclusivamente.
    3) Es poco creíble que un ejército profesional que cuenta con sofisticadas armas de fuego y naves de guerra (y hasta robots de gran tamaño) sea vencido por una masa alienígena (e improvisada) de nativos cazadores, que además sólo cuentan con armas blancas. Obviamente, no les quedó otra que recurrir a unos animales salvajes de coraza impenetrable (especie de triceratops con cuerno en martillo) para liquidar a la enorme infantería terrestre, a fin de paliar mínimamente los errores de argumento.
    4) Es en nada creíble que un comandante (por más fanático u ortodoxo que sea en el cumplimiento de su misión) vaya a iniciar un ataque comprometiendo TODAS sus fuerzas a la vez sin una exploración previa intensiva del terreno en que se dará la batalla (que, encima, es un enorme bosque) y sin hacer varios “ataques de prueba” con la finalidad de conocer las posibles respuestas enemigas. Esto no ocurrió en la práctica militar de cualquier época, salvo que el atacante se encontrara en posición absolutamente desesperada, que no era el caso.
    5) Es en nada creíble que un insignificante grupo de terrestres (que además son parte de la misión) se plieguen a los nativos por más indignados que estén por las atrocidades de su propio comandante. Pensemos: de perder, estos terrestres habrían sido sometidos a corte marcial por traidores; de ganar no tendrían forma de sobrevivir en un planeta con menor gravedad que la terrestre y con proporciones de oxígeno muy inferiores, amén de que corrían el albur de no ser aceptados después por los nativos.
    6) Si las flechas de caza al principio no podían atravesar los vidrios blindados de las naves y helicópteros artillados, ¿cómo pudo ser posible que después lo lograran algunas flechas más grandes? ¿Vidrios a prueba de balas van a ser atravesados por flechas? El problema no se resuelve agrandando las flechas, pues igual subsiste el inconveniente de su poca dureza y de que no aumenta demasiado su masa y en nada su aceleración. Esto está absolutamente en contra de las ciencias físicas.
    7) En toda la película, pese a que muestra escenas horrorosas, no se ve una sola gota de sangre, ni terrestre ni alienígena, ni siquiera de animales nativos. En esto coincide con las malas series de cowboys de los años ‘40 al ‘60.
    8) En síntesis. Una película puede ser de género fantástico, pero éste no es el caso. Aquí no hay magos ni hadas ni dioses ni seres sobrenaturales a los que el espectador podría aceptarles cualquier cosa, porque se trataría de seres para quienes no cuentan las leyes físicas ni la lógica humana, ya sea terrestre o alienígena. No, aquí simplemente se enfrentan dos especies inteligentes de planetas distintos. Por lo tanto la película puede ser de ciencia ficción pero, aun dentro de esa misma ciencia ficción, habría que haber respetado la lógica realista cuando era imprescindible. Y aquí, esa lógica no se respetó.

  2. Interesante punto de vista pero…ES UNA PELÍCULA EN DONDE A UN TIPO LO METEN EN EL CUERPO DE UN EXTRATERRESTRE Y ESTAS PIDIENDO REALISMO?!?!?!!?

    Te gustó Star Wars?…Apenas si hay sangre y en la luna de Endor, un montón de ositos de peluche maricones revientan a un ejército que conquistó toda la galaxia…O sea…

    Igualmente, está bueno tu planteo y estoy pensando seriamente en pedirle a Martín (dueño de este blog) que publique tu análisis en mí blog…

  3. Está bien Payo. Pero tendrías que explicar por qué es estúpido el análisis de Zabala. Si no te explicás detalladamente y punto por punto, es simplemente una opinión tuya sin fundamento, meramente emocional, y que indicaría que la estupidez estaría de tu parte. Para mí el análisis está excelente.

  4. Para ElPerro. Creo que estás en un error. Y creo que lo estás por no entender la esencia misma de la ciencia ficción y su diferencia con lo mágico y lo sobrenatural.
    Ciencia ficción es todo aquello que HOY NO ES POSIBLE pero que mañana PODRÍA SER. Por ejemplo, “Veinte mil leguas de viaje submarino” de Julio Verne fue ciencia ficción en su momento (siglo XIX). Hoy, navegar en submarino es algo normal, real, de todos los días. La ciencia ficción sería un realismo de anticipación o realismo futuro.
    En cambio la magia o lo sobrenatural es todo lo que nos queda vedado para siempre. No sería género realista ni ayer ni hoy ni mañana. Las hadas y los duendes, por ejemplo, no existieron ni existirán. ¿Ves la diferencia? De lo contrario, magia y ciencia ficción serían lo mismo, y no es así, son géneros diferentes.

    Y creo que tampoco entendiste bien la película. Pues al tipo no lo meten en el cuerpo de un extraterrestre, como pensás. Y tu error nace porque no reparaste en lo que explican al principio del film. En Avatar los científicos mezclan ADN humano con ADN alienígena y obtienen ese engendro alienígena-humano que hace de protagonista, enorme y con cola. Después el tipo es controlado telepáticamente por el humano desde dentro de una especie de aparato similar a los de resonancia magnética. El terrestre nunca sale de ese aparato. El asunto está dentro de la lógica de la ciencia ficción y no hay nada de mágico ni de sobrenatural. Sería “realista” dentro de los cánones aceptados por el género, pues la telepatía es material común para la mayoría de los autores de ciencia ficción, proclives a verla como una evolución futura del cerebro humano. Y tiene su lógica científica, pues si el ser humano evolucionó a partir de seres primitivos gracias a su singular desarrollo cerebral hasta lograr diferenciarse intelectualmente de las bestias, ¿por qué este desarrollo tan singular no seguiría avanzando hasta alcanzar un hiperdesarrollo que comprendiera la telepatía? Esto estaría dentro de la lógica evolutiva y es razonablemente científico, y por ende de “realismo futuro”.

    En cuanto a la falta de sangre, que otras películas contengan ese mismo error no justifica que debamos aceptarlo en ésta. Y no se justifica porque tampoco lo justificamos en las otras.
    La película en este sentido es un caso típico de maccarthismo: podés matar a millones de personas pero ver una gota de sangre, ah, ¡eso nunca! ¿Y por qué? Porque al espectador le impresiona mucho la sangre. Y esto los realizadores lo saben y por eso la obvian del libreto. Si ponés sangre (y en las grandes batallas se derrama al por mayor), entonces a la película después no la ve nadie…
    Te repito, esto es maccarthismo puro, Joseph McCarthy básico. Este senador de los años 50 quería sostener los “valores tradicionales norteamericanos“. Además de atacar a todo lo que oliera a izquierdismo (supuesto o inventado), detestaba las escenas brutales o escabrosas (sexo = cero). Pero además quería exacerbar el patriotismo del pueblo norteamericano. Ergo, las guerras en la pantalla eran “limpias”, se mataba sí, pero no había sangre. En las películas de cowboys y de indios, tampoco. Y además los finales tenían que ser siempre felices: los buenos, victoriosos; los malos, muertos o prisioneros y los arrepentidos de su propia maldad, suicidados o accidentados mortalmente. Ese fue un clisé para casi todas las películas de los años 50. De ahí que desde entonces haya tanta película mediocre dando vuelta. Este McCarthy era un verdadero lavador masivo de cerebros. Y al parecer a ciertos directores les ha quedado alguna reminiscencia de aquel entonces.

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