Nuevas constelaciones de rayos gamma con nombres de personajes de Marvel

Hulk Gamma constellation

En celebración del décimo aniversario del Telescopio Espacial de rayos gamma Fermi de la NASA, esta ha nombrado 21 nuevas constelaciones de rayos gamma y vaya que se pusieron imaginativos con los nombres que les han asignado a cana una, por ejemplo tenemos a “Hulk” nombrada obviamente por… “El Increible Hulk” por lo que todo esta más que bien.

Ahora, el tema es que este tipo de constelaciones no se encuentran basadas en estrellas si no en Rayos Gamma y es justamente lo que observa el telescopio Fermi y ahora que lo leemos, tiene algo de sentido que la constelación Hulk sea de este tipo de ratos por que bueno, fue básicamente lo que convirtió o le dio la posibilidad a Bruce Banner…

Los rayos gamma son la forma más fuerte de luz“, explica la NASA. “Tienen la fuerza suficiente como para convertirse en materia bajo las circunstancias adecuadas obviamente. Una transformación que tanto Banner como Hulk conocen“.

Pero basta con Hulk, esta no es la única referencia de la cultura pop que la NASA ha logrado meter, también hay una constelación de rayos gamma que lleva el nombre de Mjolnir, que sería el martillo de Thor, Tardis, del Doctor Who y Godzilla entre otros.

El arma característica de Godzilla es su ‘rayo de calor’, un chorro de fuego“, dijeron en la NASA, que claramente han pasado demasiado tiempo pensando en esto. “Esto tiene al menos una semejanza pasajera con los chorros de rayos gamma asociados con los agujeros negros y las estrellas de neutrones“.

Pueden revisar las 12 constelaciones de rayos gamma nuevas en el siguiente enlace.

Marte tendría una gran cantidad de oxígeno bajo su superficie

life on mars

La posibilidad de vida en Marte ha sido tentadora durante años, y los descubrimientos recientes solo han aumentado la emoción sobre si la encontraremos en el planeta rojo. Ahora, un nuevo estudio en Nature Geoscience postula que es posible que Marte tenga suficiente oxígeno bajo su superficie para albergar vida (al menos vida tal cual la conocemos)

El equipo fue dirigido por Vlada Stamenković del Laboratorio de Propulsión (JPL) de la NASA y sus hallazgos se derivaron de dos descubrimientos diferentes. Sabemos que existe la posibilidad de que haya lagos sub-superficiales de agua salada en Marte; Uno en particular puede estar ubicado debajo de la capa de hielo polar marciana, esto significa que hay mucho potencial de oxígeno dentro de estos lagos, si es que existen obviamente.

En 2016, el explorador robot Mars Curiosity descubrió que Marte pudo haber tenido una atmósfera rica en oxígeno, pero la pérdida de su campo magnético significó que la mayor parte del oxígeno en la superficie escapó. Sin embargo, todavía hay oxígeno dentro de las rocas del planeta, lo que significa que puede estar presente debajo de la superficie del planeta.

Teniendo en cuenta dichos descubrimientos, el equipo dirigido por el JPL examinó la cantidad de oxígeno que podría existir en estos lagos sub-superficiales y si sería suficiente para sustentar vida. El equipo descubrió que de hecho es posible, especialmente en las regiones polares debido a las bajas temperaturas en el lugar que hacen que sea más fácil para el oxígeno penetrar y quedarse ahí.

Hay muchas dudas e incógnitas en esta investigación;  y es que después de todo aún no se ha demostrado la existencia de los lagos de los que hablamos, pero es el siguiente paso para demostrar cómo podría existir vida en el planeta rojo. Además, también nos muestra cómo es que podría existir vida en otros planetas sin la necesidad de fotosíntesis.

La sonda espacial Voyager 2 se acerca al espacio interestelar

La sonda espacial Voyager 2 de la NASA que fuera lanzada allá por 1977 para realizar un gran recorrido por nuestro sistema solar podría estar cerca del espacio interestelar. La sonda se encuentra a más de 17 mil millones de kilómetros de la tierra y lleva consigo un mensaje para los extraterrestres, el icónico Disco Dorado además, por si fuera poco esta aún envía datos a diario desde sus diversos sensores a la tierra. Recientemente ha detectado un aumento en rayos cósmicos de mayor energía que se originan fuera de nuestro sistema solar, este aumento de rayos cósmicos indica que la Voyager 2 pronto podrá atravesar la heliosfera, que vendría a ser la “burbuja” de partículas cargadas generadas por nuestro sol, y cruzar hacia el espacio interestelar. Mientras tanto la Voyager 1 ya se encuentra  en el espacio interestelar desde el 2012.

Desde el JPL dicen:

El hecho de que la Voyager 2 pueda acercarse a la heliopausa seis años después de la Voyager 1 también es relevante, ya que esta se mueve hacia adentro y hacia afuera durante el ciclo de actividad de 11 años del Sol. La actividad solar se refiere a las emisiones del Sol, incluidas las erupciones solares y las erupciones de material llamado eyecciones de masa coronal. Durante el ciclo solar de 11 años, el Sol alcanza un nivel de actividad máximo y mínimo.

Estamos viendo un cambio en el entorno que rodea a la Voyager 2, no hay duda al respecto“, dijo el científico del proyecto de Voyager, Ed Stone, con base en Caltech, Pasadena. “Vamos a aprender mucho en los próximos meses, pero aún no sabemos cuándo llegaremos a la heliopausa, es algo que puedo afirmar con certeza”.

En aproximadamente una década, las Voyager 1 y 2 se quedarán sin energía y quedarán en silencio. Pero aún continuarán sus viajes flotando entre las estrellas en órbita dentro de nuestra Vía Láctea esencialmente para siempre o hasta que sean interceptadas, un evento improbable pero ciertamente posible.

Quizás nunca sepamos si una civilización extraterrestre escuche alguna vez el Disco de Oro a bordo de las sondas, este fue un regalo de la humanidad al cosmos. Pero también es un regalo para la humanidad, el disco encarna un sentido de posibilidad. El disco y los Voyagers que los llevan son un recordatorio de lo que podemos lograr cuando estamos en nuestro mejor momento como humanidad.

Japón aterriza dos exploradores sobre un asteroide para estudiarlo

Durante Septiembre, una sonda espacial japonesa depositó dos pequeños exploradores en un asteroide a poco más de 321 millones de kilómetros de la Tierra. El vehículo utilizado para esto se llama Hayabusa2, y los rovers fueron los primeros en una serie de robots que el vehículo arrojará en la superficie del asteroide durante los próximos meses.

Operado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), Hayabusa2 tiene la tarea de tomar una muestra de un asteroide llamado Ryugu y devolver esos materiales a la Tierra. La nave espacial se lanzó en 2014 en un cohete H-IIA y llegó a Ryugu en junio. Capturará varias muestras del asteroide durante el 2019 antes de regresar a nuestro planeta a fines del 2020.

En definitiva, el objetivo es aprender más sobre este asteroide y comprender mejor de qué están hechos este tipo de objetos. Se cree que los asteroides como Ryugu son restos de nuestro sistema solar primitivo que permanecieron relativamente sin cambios durante los últimos 4.500 millones de años, entonces proporcionan una buena instantánea de cómo era nuestro vecindario cósmico cuando los planetas se formaron por primera vez. Estudiar solo una pequeña muestra de un asteroide brinda a los científicos mucha información valiosa sobre cómo se originó nuestro sistema planetario.

Esta foto dinámica fue capturada por el Rover-1A el 22 de septiembre a alrededor de 11:44 JST. Fue tomado en la superficie de Ryugu durante un salto. La mitad izquierda es la superficie de Ryugu, mientras que la región blanca de la derecha se debe a la luz solar. (Proyecto Hayabusa2)

Simulación sobre la misión en si.

Más información sobre la misión en su página oficial.

Un viaje al agujero negro que vive en el centro de la vía láctea

El video que acompaña a esta entrada fue creado por la ESO (European Southern Observatory) utilizando información telescópica recolectada a lo largo de 26 años, el resultado es un viaje al agujero negro masivo que se encuentra en el centro de la vía láctea.

La descripción del video detalla lo siguiente:

Esta secuencia de video comienza con una amplia vista de la Vía Láctea, luego nos sumergimos en la polvorienta región central para echar un vistazo más de cerca. Allí acecha un agujero negro de 4 millones de masa solar, rodeado por un enjambre de estrellas que orbitan rápidamente. Primero vemos las estrellas en movimiento, gracias a 26 años de datos de los telescopios de la ESO. Luego vemos aún más de cerca una de las estrellas conocida como S2 pasando muy cerca del agujero negro en mayo de 2018. La parte final muestra una simulación de los movimientos de las estrellas.

Que buen viaje…